Reseña del nuevo MacBook Pro

Apple ha actualizado la nueva Macbook Pro y decidí adquirirla. Su actualización se ha dado en medio de la controversia por ciertas decisiones que se han tomado y que será el tiempo el encargado de demostrar si han sido acertadas. La realidad es que la expectativa era muy alta para todos los que queríamos actualizar nuestra máquina.

Apple es sinónimo de innovación y siempre entusiasma conocer sus productos ya que normalmente nos dan un adelanto de lo que será común en los próximos años. Habemos quienes pensamos que se tardaron demasiado en renovarla, ya que desde hace 4 años no tuvo cambios significativos; en tecnología, eso es una eternidad. Quien buscaba actualizar su MacBook Pro se vio en la disyuntiva de detener su compra para frustrarse después de cada conferencia que dio Apple durante el año pasado y que no saliera. Finalmente el último producto del año fue esta esperada renovación.

Como en todos los casos la innovación cambia algunas opciones que han causado controversias. Éstas han sido particularmente dolorosas para quienes tenían un presupuesto basado en el costo de la pasada generación y buscaban el máximo nivel de profesionalización en la máquina.

Los principales cambios han sido los siguientes, (el emoticon indica mi sentir)

  • Es más liviana y delgada (–14% a 17%) ?
  • Nuevo color space gray y opción al clásico plateado ?
  • Un monitor retina con mejor resolución ?
  • Ya no tiene USB tradicional, hay 2 ó 4 puertos de USB-C ?
  • Teclado tipo “mariposa”, al ser más delgado las teclas no viajan tanto al apretarlas. ?
  • Mejores bocinas ?
  • Conserva el puerto para conectar audífonos convencionales ?
  • El logo de la manzana de Apple en la tapa ya no se ilumina ?
  • No hay opción de ponerle más de 16 GB de memoria ?
  • Posibilidad de tener un “touch bar” en la zona del teclado y que sustituye a la fila de teclas de función como una pequeña pantalla extra ?

Para los que venimos de una generación anterior la diferencia no es tan significativa. De hecho, podría haber una curva de dolor al perder el USB convencional y el cambio del teclado físico (aunque lo anterior sea a cambio de potencial). Pensaría que la nueva MacBook Pro está muy enfocada a un perfil de usuario que gusta de probar las más nuevas tecnologías, atrevido, vanguardista y claramente a alguien con capacidad e interés de invertir más dinero de lo normal en su computadora.

USO DE LA MACBOOK PRO

Ya llevo una semana con ella y al final me ha gustado más de lo que creía. Me encanta su diseño y terminado de altísima calidad. Ciertamente al ser tan delgada la siento endeble y menos protegida que la versión anterior. Siento que es fácil que se raye y la verdad es que no me gusta ponerle una protección porque pierde portabilidad y manejabilidad.

En el uso regular no he percibido notable diferencia en velocidad con respecto a la otra, sí es un poco más rápida pero no críticamente. La duración de la batería es controvertida y todavía no contundente. Claramente no dura las 10 horas que Apple promete; para mi estará durando con uso “normal” entre 4–6 horas. En mi caso es suficiente, pero la realidad es que la promesa del producto era otra. A un precio como el que tiene es difícil perdonar que no cumpla esto. Dicho lo anterior, los primeros días con una MacBook no son significativos para representar lo que va a dar realmente la batería ya que inicialmente se realizan procesos de configuración únicos que la consumen (fotos, spotlight, música etc). Tengo que usarla más tiempo para dar un veredicto final, pero inicialmente me parece que dura lo mismo que la generación anterior. Nada espectacular pero tampoco un tremendo problema porque la mayoría del tiempo la uso conectada a mi monitor en el escritorio.

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El teclado no me encanta, extraño el de la MacBook Pro anterior pero me parece que es tema de acostumbrarse. Las teclas están casi pegadas y el sentimiento de presionarlas no es tan gratificante. Después de usarlo por un rato comienza a mejorar pero si regreso a la anterior me siento más cómodo. El caso del Touch Bar es curioso, ha sido nulo en mi caso. No lo he necesitado y sencillamente al momento de usarlo y al no ver el teclado, no es práctico perder tiempo en buscar el atajo. Aquellos que sabemos diferentes combinaciones de teclado para operar, no tendremos grandes beneficios en usarla. Le veo potencial pero la verdad es que al momento no la he usado para nada. Lamenté mucho la ausencia del clásico conector MagSafe (magnético) que era tan característico de las MacBooks. También la extensión de corriente eléctrica que siempre viene en las MacBooks y que ahora tristemente han retirado. Por un aparato de ese precio no tendría que existir la frustración de no encontrarlo cuando abres la caja.

Disfruto mucho usarla, su uso es muy agradable y me encanta la pantalla que muestra los colores con una perfección indescriptible. El monitor se visualiza muy bien sobre algo que pensé no podía mejorar mucho respecto a la generalidad n pasada. Las fotos se visualizan con gran realismo y fluidez. Me gusta también la posibilidad de usar la huella digital para desbloquearla y hacer compras como en el iPhone. En ocasiones siento que es más rápido teclear mi password pero no siempre, se desbloquea de inmediato al poner el dedo. Además, algunos programas ya empiezan a aprovecharlo como 1Password, que es mi administrador de contraseñas (y lo recomiendo mucho). Para transportarla es muy liviana y práctica; yo opté por la de 13“ (portabilidad y costo) pero la de 15” aunque con mayor volumen la percibo liviana. El mouse (o touchpad) está muy bueno, es force touch, es decir que simula ser mecánico pero realmente no lo es. Cuando estoy móvil no uso mouse externo y aun con su gran tamaño, no ha sido ningún problema, al contrario, se siente genial. Tengo la teoría de que al ser grande y tan preciso, podremos usar el Apple Pencil en algún momento. Me encantaría que esto sucediera.

La ausencia de puertos USB y Thunderbolt no me ha dolido sin embargo me he preparado y tenía los convertidores necesarios para sobrevivir. La realidad es que los que usamos Apple, siempre hemos vivido con convertidores y aunque es controvertido, sabemos que pronto el USB C será el estándar. El tener 4 puertos, le da modernidad por más tiempo pero la limita en el corto plazo ante la comodidad de conectarle los USBs convencionales. El reto más importante para mi era poder conectarla a mi Thunderbolt Display y felizmente con un convertidor fue posible. He leído que los fotógrafos han sido los que más sufren al no tener un lector de tarjetas directamente en la máquina. A mi no me hace falta.

La principal limitante para adquirir esta versión es el alto costo. Claramente hay un impacto ante la expectativa de invertir algo parecido a lo que estábamos acostumbrados por anteriores MacBooks Pro. Para mi el asunto se resume a entender su propuesta de valor como rendimiento de la inversión por el aparato. Con ello quiero decir que el beneficio del producto valga lo que cuesta para un cliente (aunque lo pueda pagar). Por ejemplo, si hablamos de autos hay varias opciones de marca, pero ciertamente hay versiones premium que van más allá de vender un vehículo para transportarse. Usar una marca top es un lujo y por ello cuesta más caro por esencialmente el mismo servicio (transportarse). Sin embargo a pesar de ofrecer lo mismo, hay diferentes versiones de la experiencia de transporte por lo que uno elija. Yo opino que algo así está pasando con lo que ha propuesto Apple con la nueva MacBook Pro. La diferencia es que el mercado de las computadoras todavía no es como el de los autos. Con la MacBook Pro, Apple acaba de inaugurar el segmento de laptops premium y eso es lo que está causando controversia. No está necesariamente mal pero contrasta con lo que Apple venía haciendo. Sigue siendo un producto de calidad pero ya hay válido cuestionamiento hacia su costo-beneficio.

Comprarse un producto de esta empresa nunca ha sido barato, eso lo sabemos, pero la realidad es que normalmente con grandes esfuerzos presupuestarios el nivel medio puede acceder a una Macbook Pro. Es decir, cuando vemos a una persona con una Macbook sabemos que no tiene una computadora chafa pero tampoco lo percibimos como a quién maneja un auto de la gama alta de BMW o Audi. Sabemos que mucha gente está dispuesta a pagar un poco más de dinero por tener una computadora de Apple, pero ahí el problema: es “un poco más”, no “mucho más”. La realidad es que sí está cara y ya será perspectiva de cada quien reflexionar si vale la pena. Pensaría que si usas MacBook Pro y en ella centras tu productividad se puede capitalizar como una buena inversión.

¿ME RECOMIENDAS COMPRARME UNA NUEVA MACBOOK PRO?

Sí te gusta y tienes el presupuesto, cómprala. La realidad es que está padrísima y dado su configuración futurista tendrás un aparato que debe durar actualizado 3–4 años. Con esa perspectiva, sin duda puede ser una inversión que rinde a lo largo del tiempo, sobretodo si será tu principal herramienta de trabajo. Sin embargo, hago la aclaración, ya que esta recomendación puede ser parecido a decirte que te compres un Audi o BMW (u otra marca de lujo). Lógicamente mi respuesta sería que sí, ya que en su alto precio encierra la mejor calidad, lujo y tecnología en autos, sin embargo también estarás pagando un alto precio por el valor de marca. Además vienen otros gastos como los convertidores y la siempre recomendada garantía extendida (AppleCare). Es decir, si la compra es pragmática y razonada, es muy probable que no aplique, sin embargo, no todos compramos con esa mentalidad nuestra computadora.

Por lo anterior y siendo realista, si vas a hacer sacrificios trascendentales en lo económico por comprarla, dale una pensada. Es muy posible que la MacBook Pro de la generación pasada resuelva tus necesidades a un precio más bajo (porque al salir las nuevas, éstas bajaron un poco). Al momento creo que su propuesta costo-beneficio es la más inteligente y las nuevas MacBooks Pro aunque sí son mejores, es poco probable que con un uso convencional, capitalices sus beneficios sobre una generación anterior. Además es muy posible que esa opción te permita tener una muy buena MacBook Pro por varios años y que la reciente versión baje de precio cuando sus bondades se vuelvan más cotidianas. Si tienes una MacBook Pro de la generación anterior a las de Retina Display y sin disco SSD, será mucho más sensible el cambio en términos positivos y podría valer más la pena (aunque la recomendación de irse por la de generación pasada puede ser vigente). Para mi gusto lo que hay que entender es que ahora hay un segmento de computadoras de alta gama en valor de marca (no necesariamente reflejado en poder y capacidad).

Tanto Apple como Microsoft, presentaron innovaciones para bolsillos amplios y han inaugurado el segmento premium o de lujo en las computadoras. Si quieres y puedes acceder a él, hay que pagar un precio más alto para cubrir una necesidad que si no es emocional, se resuelve con otras versiones de menor precio. Ello no quiere decir que comprarte un artículo que se ha vuelto de lujo sea necesariamente una mala idea, si disfrutas de ello y tienes el presupuesto, la nueva MacBook Pro no decepciona, está fenomenal.