El éxito de no darle opción al cliente Apple

Si has evaluado comprar o has comprado una Mac, te darás cuenta que la cantidad de opciones es sensiblemente más limitada que en un PC. En laptops hay básicamente dos: MacBook Air o MacBook Pro y para las de escritorio hay tres: iMac, Mac Mini o Mac Pro.

Una vez que el usuario ha decidido qué máquina de las descritas se ajusta más a sus necesidades encontrará limitadas versiones de configuración para cada una. ¿Por qué es eso? ¿No se supone que en estos tiempos debemos poder personalizar nuestra experiencia al máximo? Es curioso, pero Apple nos da pocas opciones de personalizar y sin embargo cada día se venden más Macs.

La manera en que Apple logra que salgamos felices sin darnos opciones de elegir es: ¡qué nunca sales equivocado! El comprador tiene que hacer pocas decisiones al principio de su selección, por ejemplo: escritorio o portátil, operatividad o ligereza, etc. Una vez que conoce esto, se acercará a un modelo de máquina. Después de esta primera elección el comprador no tiene que tomar miles de decisiones en la configuración. Esto hace que nunca tenga el sentimiento de poderse haber llevado algo significativamente mejor. Sin darse cuenta, el hecho de no personalizar su experiencia lo hizo sentir que se llevó lo correcto.

En PC, podrá existir la ventaja de hacer muchas configuraciones. Para usuarios muy técnicos y conocedores es factible elegir. Sin embargo para un usuario regular (que son la mayoría), el primer estrés del cliente viene cuando tiene que elegir marca. En ocasiones una ha salido buena y otra no, pero a mi amigo ésa le salió mejor … entonces mucha gente se confunde sobre qué marca conviene.

Después de decidir la marca, tenemos que ver las configuraciones, muchas opciones y para colmo cuando estamos en este proceso nos damos cuenta que otra marca que habíamos descartado, tiene una mejor configuración. Ahh! pero otra tercera marca tiene un aditamento más pero es más pesado. Entonces, ¿a qué le doy importancia? ¿a la marca? ¿a la configuración? ¿al peso?, y para ponerla más complicada, ¿qué pasa si técnicamente no entiendo los beneficios de cada configuración?. Resultado: el consumidor sale confundido, compra una computadora pero como sabe que dejó de explorar otras opciones (que a lo mejor ni había en la tienda) y por ello, puede quedarse con el sentimiento de haber elegido mejor.

Como parte de su estrategia comercial Apple además equipa sus Macs con la mejor calidad de hardware. Por lo anterior en el momento en que el consumidor ha decidido el tipo de computadora, la elección de configuraciones ya es mínima. Simplemente el comprador sale con el mejor aparato para su necesidad y presupuesto.

Es curioso que en estos tiempos haya una estrategia tan efectiva de venta en donde el secreto es dejar de darle la opción del cliente para personalizar su experiencia. El saber qué es lo mejor para tu consumidor y saberlo ofrecer sin complicar al cliente, minimiza la posibilidad de su frustración. ¡Ésta es otra razón por la que cuando compras una Mac sales tan feliz!